jueves, 27 de marzo de 2014

:: Part VI: pasado reciente - Historia de esta historia ::

"Y llegó, fuera de su cuerpo habitual, pero yo sabía q era ÉL quien me miraba..."

Intentábamos no saltarnos las normas, no entrar en hablar de sentimientos, pero después de muchos meses conteniendo muchas cosas, al final hay una rendija donde acaba saliendo y donde te descubres despidiéndote de él en un mail así: 
ELLA: Mil besitos y... siempre hay uno y mil motivos para darnos las gracias y para compartir así que... GRACIAS de nuevo, sin ninguno motivo concreto pq sería desmerecer al resto de millones de motivos :)
ÉL: Claro que yo tambien siento ese vinculo tan diferente y tan estable (si, a pesar de todo, lo es, y mucho), y a la vez tan cambiante (este vinculo que se disfraza de cualquier cosa para engañarnos y engañar los demas...ainsss)...
Tú lo sabes, y yo lo sé, y a veces sospecho que todos los saben y todos nos hacen la vista gorda y piensan "mejor no hago mucho caso a esto, demasiado rival este vinculo"
En fin !! sabes que también te quiero mucho a ti, que tambien me siento muy identificado contigo y con tus luchas vitales de alma scout, y que me ocurren cientos de cosas al cabo del mes en las que pienso "Irene", de las cuales solo te acabo contando un porcentaje muy pequeño pero que los dos siempre valoramos mucho.
Cualquier dia es bueno para querernos un poquito mas, y no hace falta buscar la razón. 

En fin, es complicado resumir todo lo que nos pasó por dentro esos meses hasta que acabó 2012. Algún pequeño acercamiento en 2013 hizo que yo decidiera no seguir. Sabía que él se estaba forzando a estar distante, le había pasado algo que le había hecho elegir, y además yo estaba de acuerdo... alguna vez tenía que pasar. 

Ojalá me atreviera a compatir todas las tomas de conciencia que ido tomando respecto a esto, y ojalá me atreviera a compartir cómo me siento ahora que todo está en la fase de desaparición indefinidamente...

:: Part V: 2012, ¿normalidad? - Historia de esta historia ::


PART V – 2012, ¿normalidad?

Como lo único a lo que le éramos fieles era al ciclo, lo repetimos.

Nos volvimos a ver por otra casualidad organizada en Madrid. Hubo miradas descodificadoras, algún abrazo duro de terminar, un café y mucha fuerza de voluntad.

La energía había cambiado. Estábamos intentando seguir el guión al pie de la letra para no cagarla de nuevo. habíamos aprendido y no queríamos encariñarnos con la piedra.

Yo di por cerrado el trámite, pero... lo adivináis? él retomó el contacto al más puro estilo WM, canciones, artículos, cosas que compartir que no se nos acabarían ni aunque viviéramos 1000 vidas juntos porque no parábamos de crearlas de forma natural.

Esta etapa de portarnos bien duró unos cuantos meses. Yo quise aprovecharlo para ser honesta conmigo misma y no mentirme. No quería meterme en jardines ni en tríos amorosos, ni tampoco quería engancharme de nuevo a la heroína, así que me agarré al que había sido mi objetivo siempre: no perderle. Nos comportamos lo más limpiamente posible para mantener ese equilibrio. Parte de su entorno (principalmente su novia) no sabían esto, pero yo intenté ser honesta conmigo misma y mi entorno.

Lo recuerdo como un tiempo maravilloso en el que podía tenerlo todo, que ya no tenía ni que fingir ni que luchar conmigo misma; tenía lo bueno de nosotros y desaparecía poco lo malo. Incluso llegó el momento en el que volví a empezar a apostar por el amor tranquilamente y comencé una relación de convivencia. Él, mi nuevo Él, lo sabía todo... sabía que hablábamos (aunque no siempre en qué términos), sabía que era un episodio que aún no había trascendido y que tal vez nunca trascendería, pero le compensaba estar conmigo y yo me sentía en paz por su aprobación.

Pude compaginar esto como una campeona aunque con alguna recaída no tan limpia, ni tan legal. Pero a veces los instintos y las sustancias químicas que se generan al mirarnos a los ojos, no se pueden evitar. Sólo fue un pecado, PERO.

Poco después, en el programa tocaba repetirse el siguiente paso del ciclo: despareció. Esta vez me lo tomé diferente, creo que me reí de ello por lo obvio de nuestro ciclo y lo acepté porque sabía que ese paso llegaría en algún momento. Su no explicación me hizo ver que le había sido imposible mantener nuestra normalidad, con la normalidad de su vida oficial. Comprensible. Hizo lo que tenía que hacer, que era apostar por su vida y dejarse de tonterías eternas...

:: Part IV: break - historia de esta historia ::


PART IV – Break
Meses de no hablarnos, sensaciones, le seguía sintiendo. Ya no lloraba, solo seguía perdida sin saber por qué. Mi razón tenía claro todo, mi corazón estaba tan oscuro que no sabía hacia donde tirar ni con quien; no se fiaba de absolutamente nadie. Odio a esa epoca, la cosa esa, todo negativo, esquivo, miedo ni a nombrarlo, prohibir a mis amigos y familia nombrarle, hacer como q nunca sucedió, volverme a mentir a mí misma y seguir entreteniéndome.

Un dato que nos caracterizaba es que nunca hubo ninguna foto juntos, era como si los dos negáramos lo que estábamos haciendo en esta dimensión. Como si cualquier imagen en esta dimensión fuera mentira y nos separase de lo que en realidad éramos. Nuestra misión conjunta no quería anclar aquella mentira que nos inventamos, que quisimos manipular como real. No queríamos materializar esa historia, o nuestras teorías conspiranoicas querían eliminar todas las pruebas, como si de un delito se tratase. Se negaron a aparecer juntos en alguna imagen… y así sería más fácil no relacionar esta historia con ningún momento concreto, pues en realidad era todo lo que les envolvía. No había ninguna palabra en este plano que pudiera describir aquello que ambos sentían. Aquello me marcó tanto, que no me he podido volverme a hacer una foto con ninguno de los chicos que vinieron justo después de Él, con ninguno... menos mal que esto tampoco fue eterno.

Lo que no me esperaba, o en el fondo sí, es volver a encontrármele...

:: Part III: Ajustando versiones - Historia de esta historia ::


"Aunque te diga que no mil veces, aunque te mire a los ojos y te lo niegue, aunque te jure que no te quiero, nunca olvides que será mentira… que siempre, SIEMPRE, te voy a querer. Diga lo que diga y haga lo que haga, siempre Ire."

2011
Curiosamente, a partir del 1 de enero, todo fue distinto. Mágicamente dejé de llorar, totalmente, sin excepciones. Me hizo un click.

Por un momento me quité los guantes de boxeo y los cambio por unos de Tommy Hilfiger. Los metí en un sobre y se los envié a su casa. En ese momento sólo querían simbolizar nuestro frío invierno juntos y el calor que nos dábamos el uno al otro, recordar nuestras manos unidas por el mismo camino. Hoy creo que esos guantes fueron herramientas que le quería recordar, herramientas para que luchara, protegido, contra la parte de sí mismo que no quería seguir jugando.

Todo esto lo escribí hace tiempo y realmente lo vuelvo a leer y casi ni me acuerdo, ni tampoco le doy tanto significado. Las cosas se han ido ajustando al ritmo actual.

Pasaron muchas cosas, nos volvimos a ver por "casualidad" y de forma organizada. Pasamos unos días en la sierra de Madrid que yo consideró que fue toda una jornada de reflexión pero de varios días. 

Él había estado tonteando unos meses con la inconciencia y ahora tenía dudas de si seguirle dando una oportunidad o no, y vino a mí para aclararse... como si alguna vez no hubiéramos emborronado todo. El caso es que aunque esos días hubo algunos "estoy enamorado de ti" por parte de los dos, los dos sabíamos que esas palabras ya no significaban lo que significaban meses atrás... las cosas habían cambiado, el vínculo se había reinventado y teníamos que pasar página.

Como buena amiga (?) que era de él, le aconsejé que apostara por ella, que se arriesgara. Nunca me han gustado las historias a medias, como la nuestra, así que en coherencia no podía recomendarle que hiciera lo mismo. Le insistí en que apostara por ella. Sí, después de todos los te quiero de esos días de abril. Sí, después de los besos y caricias. Sí, después de los "estoy enamorado de ti". Sí, era la página que los dos necesitábamos pasar.

Mi cerebro y yo de mutuo acuerdo decidimos buscar alguna inconciencia para salir del paso y así llegó él... y otro él... y otro... casi un año de relaciones desintoxicantes, con poco sentimiento y mucho movimiento. Intentando llenar un vacío que yo creía que se llama Manuel, pero no.

El caso es que mis idas y venidas solo me entretenían en los períodos de entre guerras, donde solíamos gritar.

No recuerdo qué pasó después... no sé exactamente cómo fue salvo por las notas que escribí del tirón cuando decidí contar todo esto. 

El caso es que apuesto a que repetimos el bucle: desaparición-tanteo-relación. De hecho, me suena que hubo algún detonante en mi cumpleaños (tradiciones...), pero no logro que tenga relevancia como para contarlo.