martes, 7 de febrero de 2012

:: The Constant ::

Banda sonora del post: Michael Giacchino – Moving On

Todo el mundo tiene una constante. Algo alrededor de lo que se define el resto de su historia personal, algo que no cambia. 


Quizás sea esa retahíla de cosas que haces al despertar cada día, o tus manías de cómo dejar tu casa antes de marcharte, dónde dejar las llaves, en qué bar quedar con tus amig@s o dónde te encuentras con tu pareja.


Tal vez te hayas convertido en un mejunje de constantes en el que de vez en cuando, sólo de vez en cuando, haya una variable...


O tal vez sea al revés!


En mí, son constantes las cadenas y carencias que me constan día tras día en mi cabeza y, con suerte, a veces también en mi corazón.


Es constante aquel momento que se congeló en mi vida por el frío y la emoción, y que hace que ahora me cueste conformarme con "menos", a pesar de que ese "menos" sea maravilloso y me conste que lo es.


También es constante revivir el que será el final de mi historia, teniendo prácticamente cerrado el reparto de todos sus personajes. Pero me falta una variable muy importante, y es el desarrollo que habrá en medio, mi desarrollo personal...


Constantes con menos fuerza que otras... como llenar huecos con vacíos o tapar heridas con otras... Esas que clasifico como acciones caducadas pero que a veces encuentras por ahí porque no se hizo la limpieza del armario del todo.


O las constantes vitales, que pueden ser o no físicas... O ese gran capítulo de Lost que nos sugería el título de este post y que siempre será muy importante en la historia de los, como yo, fieles frikis de esa serie.


Para unos o para otros, todas las constantes terminan, y forman parte de un paisaje que se alejará y muchas veces acabará convirtiéndose en variable; incluso las constantes vitales...


Me planteo si cada uno de nosotros somos una constante en la vida alguien...


Que disfrutéis del paseo en bici!



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